Salud y viajes

Mal de altura

Cuando viajamos a un destino turístico que se encuentra a una altura superior a la del lugar del que procedemos, o tenemos intención de realizar una expedición de escalada a una montaña debemos tener en cuenta que podemos sufrir el mal de altura, el cual aparece por encima de los 2.500 m, algunos destinos turísticos que se hallan en esta situación son los siguientes: 

Destinos :
  • Ciudad de México (México): 2.300 m.
  • Cuzco (Perú): 3.400 m.
  • La Paz (Bolivia): 3.600 m.
  • Quito (Ecuador): 2.800 m.
  • Bogotá (Colombia): 2.650 m.
  • El mal de altura se produce por la disminución de aporte de oxígeno a nuestros tejidos, debido a que a mayor altura hay una menor presión atmosférica, lo que hace que disminuya la concentración de oxígeno en el aire que respiramos.

    Nuestro cuerpo necesitará un tiempo de adaptación a esa nueva situación. Este tiempo suele ser de 1 ó 2 semanas. Al principio (los 3 primeros días), aumenta la frecuencia cardíaca y la respiratoria, lo que da tiempo al organismo a fabricar más glóbulos rojos para conseguir que haya más cantidad de “transportadores” de oxígeno.

    La aparición de la enfermedad va a depender de varios factores individuales,

    • Estado de salud previo, 
    • Grado de acostumbramiento a grandes alturas,
    • Velocidad de ascensión, 
    • Tipo de actividad física desarrollada cuando ya nos encontremos a la altura buscada.

    Además de la aparición del mal de altura, las grandes altitudes pueden empeorar enfermedades ya existentes, tales como la hipertensión, insuficiencia cardíaca, enfermedad pulmonar crónica, anemia, etc. 

    SINTOMAS

    El diagnóstico del mal de altura se va a basar en la aparición de una serie de síntomas que van a variar de una persona a otra. Cuando una persona no aclimatada asciende rápidamente a una altura de 2.000 m o superior, en el transcurso de 1 a 6 horas posteriores a la ascensión (a veces tras 1 ó más días) o tras una noche de sueño, aparecen cefalea (sobre todo frontal), vómitos, y cansancio. Los síntomas recuerdan a una gripe aunque sin dolor muscular ni fiebre y además provoca irritabilidad. Si el cuadro empeora, el dolor de cabeza se hace más fuerte, y aparece dificultad para respirar. El cuadro puede agravarse si no se le aplica un tratamiento, y el paciente puede entrar en coma.

    PRECAUCIONES

    Para evitar desarrollar la enfermedad deberemos tomar algunas precauciones en caso de que tengamos que ascender a alturas importantes:

    • El ascenso gradual con un tiempo adecuado para la aclimatación es la mejor prevención: ascender unos 500 m al día como máximo.
    • Dormir a una altitud intermedia (1.500-2.000 m), antes de ascender por encima de los 2.500m.
    • Cuando se vuela a ciudades situadas a gran altura, hay que descansar y moderar la actividad física hasta que nuestro organismo se haya aclimatado.
    • Evitar el alcohol, sobre todo los primeros días.
    • Aumentar conscientemente la profundidad de las respiraciones.
    • Disminuir la sal en las comidas.
    • Evitar tomar sedantes, ya que éstos hacen que nuestra frecuencia respiratoria sea menor.
    • Vigilar la orina: debe ser clara, y no de “color caramelo”.
    • Si se va a realizar una expedición a una gran altura, hay que ir provisto de oxígeno, traje-bolsa, y medicación apropiada para el tratamiento del mal de altura.
    • Si se está tomando la píldora anticonceptiva, es preferible cambiar de método de contracepción, por la tendencia de este medicamento a la trombosis y la retención de líquidos.
    • Si se está tomando profilaxis antimalárica, se debe suspender (la malaria no se transmite por encima de los 1.800 m), ya que puede enmascarar los primeros síntomas del mal de altura.

    BIBLIOGRAFIA 

    • Murdoch D.R. Medical Problems of High Altitude. Textbook of Travel Medicine and Health. 2nd Edition. BC Decker Ing. Hamilton (London). 2001(13):80-91.
    • Biarnés C. Durante el viaje: La montaña. Mal de altura. Consejos básicos. Alturas de algunos destinos turísticos y de expedición. Consejos a Viajeros, Manual Práctico. Química Farmacéutica Bayer S.A.
    • Mal de altura. Merck Sharp & Dohme de España, S.A. Madrid, España.
    • Honigman B, Theis MK, McLain J, et al. Acute mountain sickness in a general tourist population at moderate altitudes. Ann Intern Med 1993;118:587–592.
    • Singh I, Khanna PK, Srivastava MC, et al. Acute mountain sickness. N Engl J Med 1969;280:175–184.
    • Hackett PH, Rennie ID, Levine HD. The incidence, importance, and prophylaxis of acute mountain sickness. Lancet 1976;2:1149–1154.

    Autora: Dra. Maria Teresa Llorente Cereza, especialista en Microbiología y Parasitología, la Dra. Susana Olivera González, Especialista en Microbiología y Parasitología, y el Dr. Antonio Clavel Parrilla, Catedrático de Parasitología. Facultad de Medicina. Universidad de Zaragoza. Fecha de revisión: abril 2007