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Viajar en avión

En caso de viajar en avión hay que tener en cuenta 2 aspectos:

  • El jet-lag si se van a atravesar varios husos horarios
  • El síndrome de la clase turista (tema de reciente aparición, y también controvertido).

EL JET-LAG

El jet-lag consiste en una desincronización de nuestro sistema circadiano (ritmo biológico normal). Se produce cuando existe una diferencia horaria de al menos 6 horas con respecto al lugar de origen.

La alteración de nuestro sistema interno se refuerza por la alteración de nuestro ritmo de actividad, comidas y sueño. Son necesarios unos 4-6 días para retornar a un ritmo normal y que desaparezcan los síntomas. 

Los SINTOMAS consisten en:
  • Alteración del ritmo del sueño
  • Irritabilidad
  • Cansancio
  • Dolor de cabeza

Estos síntomas dependen de varios factores: serán más leves cuantos menos husos horarios atravesemos, y también si viajamos hacia el oeste.

La PREVENCIÓN del jet-lag se puede realizar con medidas farmacológicas y no farmacológicas.

  • Reforzaremos los hábitos sociales del lugar de destino: sincronizaremos el reloj con la hora de destino en el momento de embarcar en el avión, y seguiremos sus horarios de comidas y de sueño. Dormiremos durante la noche y evitaremos las siestas diurnas.
  • Evitar el alcohol y los excitantes como el café, que pueden aumentar la dificultad para conciliar el sueño.
  • Realizar ejercicio físico, que hará que nos sintamos más cansados a la hora de ir a dormir.
  • Exposición a la luz natural, que estimula la secreción de melatonina (hormona que interviene en nuestros ritmos circadianos). Si existe insomnio se puede tomar un sedante suave durante los primeros días para ayudar a conciliar el sueño.

SINDROME DE LA CLASE TURISTA

Es un tema controvertido y de relativa reciente aparición. Este síndrome hace referencia a la formación de trombos (coágulos de sangre) en extremidades inferiores, y su posterior migración a través de los vasos sanguíneos a otros lugares del organismo pudiendo afectar la función de los pulmones, con riesgo para la vida del pasajero.

Se le ha llamado síndrome de la clase turista, debido a que los trombos se forman más fácilmente cuando no hay movimiento, y es más difícil poder moverse en un asiento de clase turista debido al espacio más reducido.

No existe suficiente evidencia científica para relacionar la formación de trombos con los viajes en avión de larga duración. Aun así se puede seguir una serie de CONSEJOS que eviten la formación de esos trombos.

  • Hay que levantarse y dar un pequeño paseo cada 1 ó 2 horas, ya que esto estimulará la circulación de las piernas. 
  • Si no podemos levantarnos, podemos contraer los músculos de las piernas, para favorecer su circulación.
  • Beberemos abundantes líquidos, y evitaremos el alcohol y el café, para mantener un correcto estado de hidratación.
  • Llevaremos ropa cómoda. Y no debemos adoptar posturas forzadas, ni llevar el equipaje entre las pantorrillas.
  • Si no existe contraindicación, podemos tomar ácido acetilsalicílico antes de comenzar nuestro viaje.

BIBLIOGRAFIA

  • Suhner A., Petrie K.J. Jet-lag. Textbook of Travel Medicine and Health. 2nd Edition. BC Decker Ing. Hamilton (London). 2001(31.2):403-408.
  • Síndrome Clase Turista. dmedicina.com. Recoletos. http://www.dmedicina.com.
  • Battestini R. Viajar en avión. Salud y Viajes. Manual de Consejos Prácticos. Ediciones Científicas y Técnicas, S.A. 1993 (14):221-223.
  • Nicholson AN, Spencer MB, Pascone PA, et al. Sleep after transmeridian flights. Lancet 1986;22:1205–1208.
  • Waterhouse J, Reilly T, Atkinson G. Jet-lag. Lancet 1997;350:1611–1616. 

Autora: Dra. Susana Olivera González, Especialista en Microbiología y Parasitología, y el Dr. Antonio Clavel Parrilla, Catedrático de Parasitología. Facultad de Medicina. Universidad de Zaragoza. Fecha de revisión: abril 2007